¿Por qué hay personas que comen y no engordan?

¿Por qué hay personas que comen y no engordan?

Hay personas que comen y nunca engordan. Son individuos que tienen una serie de características físicas que el resto no tiene. Son dueños de un metabolismo envidiable, y más de uno quisiera estar en su lugar. Esa es la impresión que dan a simple vista. Son personas delgadas que desconocen el sacrifico de una dieta, al menos para bajar de peso.

La genética y el estilo de vida influyen, pero… ¿son esas siempre las causas?

La genética

Tiempo atrás se creía que entre el 60 y 70 por ciento de nuestro peso corporal estaba determinado por nuestros genes. Sin embargo, los científicos han identificado menos de una quinta parte de los genes implicados, por lo que hoy en día se maneja un porcentaje del 25 al 30 por ciento.

La reproducción sexual permite recombinarse a la información genética de ambos padres, para formar un nuevo individuo. Esto produce una considerable variación genética a través de la redistribución de las dos mutaciones, beneficiosas y perjudiciales, a través de las generaciones.

Es por eso que algunas personas hasta hoy llevan los genes que predisponen a la delgadez, a pesar de que históricamente la comida fue escasa, y llevar tales genes era una desventaja.

Factores ambientales

Según el profesor Michael Cowley, director del Monash University’s Obesity and Diabetes Institute, “el problema al que nos enfrentamos ahora es que no ha habido un desarrollo evolutivo en los genes para ayudarnos a lidiar con el consumo sin precedentes de alimentos altamente calóricos”.

Asimismo, el experto dijo que “los factores ambientales, como la cantidad que comemos y la actividad física que hacemos, determina alrededor del 30 al 40 por ciento de nuestro peso”. Y eso sí, pese a que ahora se consumen más alimentos calóricos, “el nivel de esfuerzo físico ha disminuido dramáticamente”, concluía el experto.

¿Cómo sé si estoy dentro del peso normal?

Hay varias formas de saber si una persona está dentro de un rango normal de peso. Los nutricionistas manejamos un rango para personas sedentarias y otras variables para una persona activa. Uno de las más conocidos es el Índice de Masa Corporal (IMC).

Esta medida se calcula dividiendo el peso de una persona (en kilos) por el cuadrado de su talla (en metros). Si el número resultante es entre 18.5 y 24.5, la persona se encuentra dentro de “lo normal”, es decir, no está ni delgado ni obeso.

¿Qué entendemos por Metabolismo?

El metabolismo se activa tras la digestión, y se basa en la reabsorción y la transformación de las sustancias alimenticias de las que se obtienen calorías para la energía que demanda nuestro cuerpo para cumplir cada una de sus funciones.

El conjunto de estas funciones ocurren con una velocidad establecida.

Si se llevan a cabo de una forma rápida y dinámica, se habla de tener un metabolismo rápido, y al contrario si ocurren de forma lenta

La mínima cantidad de energía que requiere el cuerpo para llevar a cabo los procesos esenciales se denomina “Metabolismo Basal” (TMB).

¿De qué depende tener un Metabolismo Rápido?

La altura, la edad, el sexo, la genética, todos estos factores van a determinar la TMB.

Las células que constituyen los tejidos musculares requerirán mucha más energía que las células de grasa, de modo que una persona con mayor cantidad de masa muscular poseerá mayor TMB. A medida que nos vamos haciendo mayores, tendemos a acumular mayor cantidad de grasa, y la síntesis de proteínas se reduce.

El metabolismo de cada persona será característico en ella, y debido a él, se tenderá a ganar o perder peso con más o menos facilidad.

Personas con sobrepeso necesitan un metabolismo acelerado, mientras que aquellas muy delgadas querrán justo lo opuesto.

Acelerar el Metabolismo

No existe una fórmula mágica…

Pero sí podemos actuar de cara a potenciar e incrementar nuestro metabolismo. En cierta manera, es algo complicado controlar la velocidad del metabolismo, pero sí podemos incrementar la cantidad de calorías que quemamos durante el ejercicio físico, además del resto de actividades que realizamos durante nuestra jornada.

De hecho, cuando alguien comenta que posee un metabolismo rápido, una de las razones será porque es muy activo, e incluso más inquieto que el resto.

Cuanto más activo seas, más calorías quemarás.

Pero si sos una persona activa físicamente y entrenás duro, y experimentás un aumento en tu frecuencia cardíaca, esto puede ser un síntoma de que tu cuerpo se está recuperando del entrenamiento. El organismo necesita velocidad para recuperarse en cualquier hora del día y el metabolismo puede verse acelerado por algún tiempo.

Por la Lic. Fátima Jara |Nutricionista

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