Descubriendo el gran mundo de las masas

Descubriendo el gran mundo de las masas

Existen masas de panadería y de repostería, y algunas se pueden usar en ambas. Las masas son un buen elemento para introducir a los niños en la cocina y compartir en familia, así ellos descubren texturas, olores y sus sentidos son estimulados.

Tipos de masas más comunes

Brisa. Se denomina también masa quebrada. Se obtiene mezclando harina, mantequilla (tiene alto tenor graso, llegando inclusive al 50%), agua y sal. Es una masa que se utiliza como base para tartas y tartaletas. Su denominación francesa «brisée» quiere decir quebrada, rota.

Sable. Contiene los mismos ingredientes que la masa brisa, pero se le añade azúcar glas y yemas de huevo, las cuales le dan una mayor consistencia y la convierten en una base perfecta para repostería. El sablé, en francés, significa «arenado».

Brick. Es la misma masa que la «filo», pero parecida a un crêpe hojaldrado y de textura crujiente. La diferencia principal está en su elaboración, ya que después de amasar los ingredientes hasta conseguir una oblea, ésta se cocina al baño María en una sartén. Su uso principal es para platos salados.

Hojaldre. Prima de la «filo» y la «brick», es una masa hecha con los mismos ingredientes que las anteriores. Pero para conseguir la textura hojaldrada, se hacen una serie de dobleces en la masa que van multiplicando las capas del hojaldre.

Bizcochuelo: Un bizcocho o bizcochuelo puede ser una clase de masa esponjosa que sirve para preparar pasteles, tortas y tartas. Los bizcochos se elaboran mezclando ingredientes como huevos, harina, leche, manteca y azúcar, y cociendo la mezcla en un horno. El término «bizcocho» proviene del latín «bis coctus», que literalmente significaba «cocido dos veces», y se refería a una especie de torta que se cocinaba antiguamente y que, tras un tiempo de horneado, era retirada de su molde y vuelta a cocinar.

Algunos «Tips»

  1. La masa quebrada se debe trabajar con manteca fría siempre, y el contacto con las manos debe ser evitado al máximo.
  • Siempre que se va a hornear una masa es importante que el horno esté pre-calentado. Éste nunca debe ser abierto en el proceso de cocción.
  • El reposo es muy importante. Cuando mayor reposo, mejor calidad.
  • En masas de panes, ¿cómo saber cuándo está listo el amasado? Cuando se estira la masa entre los dedos, ésta debe ser translucida.
  • Si vamos a rellenar los bizcochos, podemos bañarlos con un almíbar para que no se sequen. Una vez montada la tarta, se conservará bien en un recipiente hermético dos o tres días.

Una pequeña receta

«Bizcochuelo de Mandarina o Naranja»

Ingredientes

Huevos, 2

Mandarinas, 2

Aceite de maíz o girasol, 2 cucharadas

Azúcar, 1 taza

Harina, 2 ½ tazas

Polvo de hornear, 3 cditas

Elaboración

  • En licuadora poner los huevos, 2 mandarinas enteras o naranjas cortadas en cuatro (sin semillas).
  • Incorporar el aceite y el azúcar.
  • Licuar.
  • Agregar a la mezcla de harina y polvo de hornear.
  • Hornear a fuego medio en molde de chimenea enmantecado y enharinado.
  • Pinchar con un palillo en el centro para saber si está cocida.

Esta comida es fácil y económica para el desayuno, la merienda y/o para el merendero de los niños. Pueden probar sustituyendo parte del azúcar por miel.

Si te organizás un poco, podés ver cómo preparar tus propias tartas en casa, y el resultado valdrá la pena. No hay nada como el sabor y la textura de una masa casera, sin aditivos, solo con ingredientes naturales y amasadas con tus manos. Demostrá tus dotes de chef cuando tengas invitados, o animá a los niños a que ellos también metan las manos en la masa.

Por el chef Pablo “Pippo” Ferreira

Deja una respuesta